lunes, 18 de junio de 2012

Pollo asado

¿A quién no le gusta un rico pollo asado?, pues vamos al lío entonces, es muy pero que muy sencillo y por supuesto riquísimo.

Preparamos en el mortero un majado de ajo, sal, perejil, AOVE, vino blanco y adobamos a conciencia el pollo, lo reservamos en frío unas horas para que vaya tomando los distintos sabores.

Antes de ponerlo al horno (aproximadamente 190/200º con el grill y ventilador), aplicamos una ligera capa de mantequilla a todo el pollo con una lengua, cortamos una cebolla en rodajas y la ponemos por la base de la asadera, añadimos  un poco de vino tinto y agua en el fondo.

De momento sólo vigilar que no se queme...

Una vez hecho por uno de los lados, con su piel crujiente y demás, le damos la vuelta para que se acabe de hacer por el resto...

Cuando esté casi hecho, añadimos el zumo de un limón pequeño o el de la mitad de uno normal, esperamos que se acabe de tostar la piel y listo. Entre la cebolla, el vinito y el toque de limón más los sabores del adobo, nos queda una salsita muy rica. Este pollito ya no vuelve a piar..., asi que disfrutadlo...


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