lunes, 29 de agosto de 2011

Pulpo á feira, o a la gallega...


Queridos tragaldabas, hoy toca "pulpo á feira", además, lo vamos a acompañar de unas patatas cocidas en el agua de cocer el pulpo, lo que les va a dar un sabor riquísimo.
Es muy importante ablandar el pulpo ya que al cocerlo las fibras y el colágeno se contraen y endurecen; para ello hay 2 formas, la tradicional, que equivale a "darle una paliza", es decir, golpearlo con un mazo en repetidas ocasiones para conseguir nuestro objetivo, o, la más práctica, comprarlo congelado o congelarlo como mínimo un día antes de prepararlo si es que lo compramos fresco, particularmente lo prefiero ya congelado, seguro que al final es más fresco que el fresco, ya me entendéis...


Empezamos lavando bien el pulpo para eliminar cualquier impureza que tenga en ventosas, etc..., le damos la vuelta a la cabeza, desechando todo su contenido y le quitamos también los ojos y "la boca", de este modo, todo lo que nos queda es comestible. Tradicionalmente la cabeza se desechaba y se hace normalmente, aunque cada vez más hay establecimientos que la conservan (quizás sea por aquello de mayor bulto..., igual que presentarlo con una cama de patatas...), a mi no me disgusta y la conservo.


Mientras tanto, tenemos en una olla grande y alta agua a calentar, sólo agua, ni sal, ni laurel, ni nada más que agua; sería preferible una olla de cobre, ¿quién no tiene una a mano en casa?, pues eso, si no puede ser, no pasa nada; repito, olla grande y alta ya que suelta líquido y podría desbordar.
Cuando el agua esté hirviendo, cogemos el pulpo por la cabeza y lo "asustamos", es decir, lo sumergimos y retiramos del agua hirviendo repetidamente entre 3 y 5 veces dependiendo del tamaño, con ello conseguimos que con los cambios bruscos de temperatura se rompan más las fibras y resulte más tierno.


Dejamos que cueza durante 45/50 minutos a fuego medio, pinchándolo de vez en cuando para comprobar el punto de cocción. Mientras tanto, aprovechamos para pelar unas patatas y trocearlas, las dejaremos en trozos grandecitos listas para cocerlas al final durante unos 15 minutos en el agua del pulpo, lo que podemos hacer cuando falte poco para que esté cocido el pulpo, incorporándolas a la cazuela si tenemos sitio, si no, esperaremos a retirar el pulpo.

El mejor "medidor de cocción" para el pulpo es un palillo; el que más y el que menos ha comido la típica ración en plato de madera en una feria o pulpería, donde se suelen utilizar palillos para pinchar las porciones cortadas, por lo tanto, la medida la tenemos tomada y es difícil que nos equivoquemos al comprobar el punto....


Una vez cocido, utilizando unas tijeras de cocina, vamos cortando cada tentáculo en porciones de 1,5 cm más o menos, excepto el extremo final que lo vamos alargando según se va reduciendo su grosor, al mismo tiempo vamos vigilando la cocción de las patatas que no se nos pasen. Los trozos de la cabeza mejor hacerlos pequeños, más que el resto.


Una vez cocidas las patatas, vemos que han tomado un tono rosáceo tirando a violeta, es por el color del agua tras cocer el pulpo, pero a la vez, también han absorvido la sustancia del mismo, por lo que nos quedan nas patatas sabrosísimas que aliñaremos igual que al pulpo.


Terminado de cortar todo el pulpo, le ponemos sal gruesa o en escama, aunque le da más sabor la gruesa, espolvoreamos con pimentón dulce ligeramente y si nos gusta, también un pelín de pimentón picante, le da una gracia especial y debe siempre picar un pelín, aunque hay a quien no le gusta o no lo tolera..., finalmente, vertemos aceite de oliva de sabor intenso, finalizando de este modo la preparación; las patatas las condimentamos de igual modo.

lunes, 22 de agosto de 2011

Fideua de chipirones


Un plato muy, pero que muy sabroso y sencillo como siempre...

Ingredientes:

1 Kg de chipirones.
Pimiento rojo y verde.
Cebolla, zanahoria, ajo.
Vino blanco.
Aceite de Oliva.
Azafrán.
Agua y sal.

Preparamos los chipirones lavándolos bien, retiramos la espina y los troceamos, dejándolos que escurran bien.

Picamos todas las verduras y las rehogamos en aceite de oliva, excepto el ajo que lo dejamos para el final para evitar que se nos tueste demasiado y nos aporte un sabor amargo.

Cuando estén casi casi pochadas las verduras, añadimos 1 ó 2 dientes de ajo picados y dejamos que se hagan unos 2 minutos hasta que se empiecen a dorar.

Incorporamos los chipirones al sofrito y seguimos rehogando antes de añadir un poco de vino blanco (medio vaso o un poco más)
Antes de incorporar la fideuá comprobamos el punto de sal y rectificamos si fuese necesario, aquellos a quienes les guste su sabor, pueden añadir un par de hojas de laurel.

Añadimos la fideua y agua al gusto en la que habremos disuelto un poquito de azafrán según nos guste más o menos caldosa, dejando hacer a fuego medio hasta su punto.


Tras esos minutos de cocción suave, el resultado es el que es, y si sabe igual que hueleee.., como "el Kiko"

A disfrutarlo!!! 

viernes, 19 de agosto de 2011

Pescadilla en salsa con almejas


Ingredientes:

Cola de pescadilla en rodajas +/- gruesas.
Almejas.
Patata, 1 cebolla.
2/3 dientes de ajo.
Perejil, guisantes.
Harina.
1 vaso de vino blanco.
Aceite de oliva.
Azafrán y sal.


Picamos de forma menuda la cebolla, los dientes de ajo y el perejil fresco, los vertemos en el recipiente elegido y los pochamos.






Cortamos la patata y la rehogamos con la cebolla, etc...,







Añadimos un poquito de harina para que nos engorde la futura salsa, los guisantes y el vaso de vino blanco.






Disolvemos azafrán en agua y vertemos hasta cubrir todos los ingredientes dejando que rompa a hervir, tras lo cual comprobaremos el punto de sal.





Cuando las patatas estén casi hechas, incorporamos las almejas y el pescado, sin remover, sobre la superficie del resto de los ingredientes.






Tapamos y bajamos el fuego, dejando que se haga sólo y con cuidado de que no se pase el pescado, estará listo en cuanto se abran las almejas y cambie la textura del pescado..., para no dejar ni un guisantito..., espero que os guste!!! y por favor: con un vinito balnco fresquito...

Berenjenas rellenas de carne picada

Un plato sencillo, sano y muy rico.

Ingredientes:
1 berenjena por persona.
2 dientes de ajo.
1 cebolla.
Champiñones laminados.
200 grs de carne picada.
Harina.
Leche.
Sal.
Aceite de oliva.

Pochamos la cebolla y los ajos bien picados, y cuando estén a medio hacer, añadimos los champiñones laminados y la carne picada.






Mientras se va haciendo, cortamos por la mitad las berenjenas, las vaciamos con cuidado de no romper el exterior, y la pulpa la vamos picando para incorporar al refrito y terminar de hacer todo junto.



Las mitades vacías de las berenjenas se colocan en un recipiente con la parte interior hacia arriba, les añadimos un poquito de aceite de oliva y las metemos al horno que se vayan cocinando.





Vamos con la bechamel:
En un poco de aceite caliente añadimos 2 ó 3 cucharadas de harina dando vueltecitas y mezclando bien. Cuando se haya tostado y engordado, vamos añadiendo leche poco a poco sin dejar de remover hasta que engorde de nuevo.



Añadimos el sofrito a la bechamel y mezclamos sin parar hasta que se compacte y quede con la suficiente consistencia para hacer el relleno de las berenjenas que ya estarán cocinadas y listas en el horno.





Una vez retiradas las mitades del horno, las rellenamos con la mezcla de bechamel y el sofrito, comprobando antes el punto de sal y corrigiéndolo si fuese necesario.





Cubrimos con una ligera capa de mezcla de 4 quesos y lo metemos en el horno a gratinar unos minutos a unos 200º sólo con el grill.

El resultado es el que tenemos en el encabezado, dispuesto para su disfrute..., ánimo que están buenísimas... ;)

viernes, 3 de junio de 2011

Arroz con pollo y verduras

Vamos con otra receta de arroz rica, rica, y sana.

Ingredientes:

Pollo, claro...
1 cebolla.
2/3 dientes de ajo.
1 pimiento rojo.
1 pimiento verde.
Judías verdes planas.
1/2 calabacín.
Champiñones laminados.
2 zanahorias.
2 tomates.
Acachofas.
Guisantes.
Aceite de oliva.
Sal, pimienta y azafrán.


Preparamos un majado en el mortero con ajo, sal, pimienta y aceite de oliva para adobar el pollo, que nos quede bien mezclado y uniforme, sin trocitos, como una pasta.

Adobamos el pollo con el majado, al menos 2 horas antes de la preparación del resto del plato, de este modo, conseguimos que el pollo se impregne con los sabores, dejándolo en el frigo en un recipiente tapado.

Transcurridas las al menos 2 horas, el pollo ha macerdo en el adobo y ya continuamos con la preparación del resto del plato, por lo que mientras vamos picando las verduras preparamos también un caldo de ave con unas puntas de alas del pollo, pieles, una pastillita de caldo si queremos y unos taquitos de jamón para que nos resulte con sustancia.

Pochamos en aceite de oliva la cebolla, pimientos, zanhorias, el calabacín, también los champis laminados.

Cuando estén a medio hacer, añadimos las alcachofas y los tomates pelados y troceados continuando a fuego medio para que no se nos arrebate y se hagan lentas las verduras.

Cuando estén casi, casi hechas, añadimos el pollo, los guisantes y las judías verdes troceadas dejando que se acaben de hacer las verduras y se vaya cocinando el pollo con el conjunto, mezclándose los sabores.

Hechos el pollo y las verduras, añadimos el arroz y el azafrán rehogándolo para que el arroz adquiera todo el sabor.

Cubrimos con el caldo y removemos bien todo para que se mezcle completamente y se asienten todos los ingredientes en el recipiente, en este momento comprobamos el punto de sal y corregimos si fuese necesario.

Cuando comience a hervir, bajamos el fuego a la mitad para no pasarnos en la cocción y que se vaya haciendo unos 12/15 minutos y en último momento, apagamos y dejamos reposar otros 10 minutos.

A partir de aquí es cosa vuestra disfrutarlo..., ea! a ponerse morao.... :)